
Una visión compartida y un proceso colaborativo, en el que la marca adquiere significado
Co-Partnership nace como un espacio de intercambio, donde la estrategia y la creatividad se unen de forma natural. Aquí, la marca, el packaging y la activación se convierten en herramientas para construir historias relevantes, arraigadas en la cultura y pensadas para perdurar.
Fundada en 2011 por Max Harkness y Zoe Green, la agencia crece en torno a una idea sencilla: las marcas más fuertes nacen de la colaboración. Un trabajo basado en la escucha, la colaboración y la sensibilidad, en el que las ideas toman forma a través de relaciones auténticas y una creatividad capaz de dejar huella.
Nuestra investigación es PRICELESS
Priceless nace de una libertad de diseño consciente, lejos de lugares, procesos y convenciones preestablecidas. Un enfoque interdisciplinario entre el descubrimiento y la intuición, seleccionando whiskies excepcionales y colaborando con maestros mezcladores que comparten una visión abierta y curiosa de lo inesperado.
De esta actitud surge Priceless Pursuit No.1, un bourbon de Kentucky encerrado en un objeto que desafía los códigos tradicionales del whisky y el diseño. La botella, inspirada en las comunes botellas de refrescos, se reinterpreta en vidrio —material noble e infinitamente reciclable— reduciendo el lenguaje formal a lo esencial.
Decoraciones discretas, superficies pensadas para el tacto y un sistema de embalaje coherente completan la experiencia, construyendo una historia unitaria. Cada elección, desde la forma hasta los materiales, nace de la colaboración y contribuye a elevar el objeto más allá de su función, transformándolo en una reflexión sobre el valor, el prestigio y lo que el whisky puede llegar a ser.
Cuando la visión y el conocimiento técnico reinventan un icono
La colaboración toma forma en el paso de la referencia a la realización, donde el conocimiento técnico se convierte en una herramienta creativa. Un trabajo silencioso y preciso, en el que la experiencia de Tapì traduce un imaginario reconocible en un cierre concreto, coherente y pensado para durar.
El proyecto nace del deseo de reinterpretar un icono cotidiano: el clásico tapón de soda de los años ochenta. Una referencia reconocible, reinterpretada en metal con una atención casi filológica a sus rasgos distintivos. El estriado vertical define su ritmo visual, mientras que la marca visible del tamper, simulada e integrada en la forma, se convierte en parte del lenguaje del diseño. La ligera conicidad del tapón acompaña naturalmente al hombro de la botella, creando una continuidad fluida entre el cierre y el cuerpo.
En el interior, la rosca está tallada directamente en el metal, en un gesto de precisión que elimina los elementos superfluos y devuelve un objeto esencial, coherente y concebido como un sistema único.
CLIENTE:
Co-Partnership
Make a Mark
PRODUCTO:
Special Project – Zamak




