Donde la cultura del beverage se hace diseño: de la barra a la estantería.

Fundada por el director creativo Nico Tjarks, Drinks by Kingpin opera en la intersección entre la cultura, la creatividad y el diseño de bebidas. Agencia especializada en el sector de las bebidas con una visión global y una mentalidad boutique, Kingpin considera el branding y el packaging como herramientas para dar forma al significado, no solo para atraer la atención, sino para guiarla.

Trabajando desde la barra hasta la estantería, el estudio trata cada encargo como un acto creativo. Las ideas están por encima de la estética, y la narrativa, la emoción y la originalidad guían cada proyecto en un panorama saturado de imágenes y ruido.

Desde licores raros hasta provocaciones inesperadas, Kingpin diseña con intención y permanencia, creando trabajos que entran en la conversación y permanecen en ella.

El punto donde la criptomoneda es alta costura, la escultura es inversión y el whisky es una obra de arte.

BLOK fue concebido como un bien cultural vivo y una redefinición radical del lujo. En su interior: un raro whisky escocés de malta. Encerrado en un monolito escultórico, BLOK ha transformado el embalaje en un contenedor de riqueza moderna.

Make A Mark proporcionó el escenario perfecto para dar vida a BLOK. Una cartera criptográfica segura se abre a la participación pública, permitiendo que las inversiones colectivas den forma a su evolución. Cada contribución aumenta tanto su valor cultural como financiero, transformando BLOK en una obra de arte dinámica y descentralizada formada por la comunidad.

Un objeto construido con intención. La forma como declaración. El material como significado

Todo en BLOK es intencional, desde la forma hasta la narrativa digital incorporada en su interior.

En el centro se encuentra una botella Estal personalizada de 1,75 litros, con forma de octaedro angular que recuerda la iconografía de las criptomonedas.

Un cierre a medida desarrollado por Tapì y Les Bouchages Delage está grabado con un código binario. El tapón tiene la forma de una pieza monolítica de zamak, acabada en un tono bronce dorado mate y marcada en la parte superior con un código binario en relieve. Su peso considerable es deliberadamente elevado, lo que confiere al objeto una sensación de presencia, gravedad y lujo discreto.

Con un diámetro superior a 85 mm, el tapón supera las proporciones convencionales del sector. Refleja la capacidad de Tapì para ampliar los límites técnicos, adaptando cada solución con precisión al lenguaje y la intención del diseño global del envase.

CLIENTE:

Drinks by Kingpin

Make a Mark

PRODUCTO:

Zamak